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El Museo Arte Público, antiguo Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana, situado bajo el paso elevado que une las calles de Juan Bravo y Eduardo Dato, contiene una excelente colección de escultura abstracta española. Dispone de obras de Chillida, Miró, Oteiza, Sempere...

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Historia

 

La construcción de un paso elevado que facilitara la comunicación entre las zonas Este y Oeste de la capital se planteó como una necesidad causada por la rápida expansión urbana experimentada por Madrid a finales de la década de los cincuenta y el incremento de tráfico que ello conllevaba.

Se eligieron las calles de Juan Bravo y Eduardo Dato para este fin, por las características del terreno, aprobándose en 1968 el proyecto e inaugurandose el paso elevado en 1970. Pronto surge la idea de crear un museo de escultura moderna en la zona inferior del mismo de las muchas conversaciones mantenidas por los ingenieros José Antonio Fernández Ordóñez y Julio Martínez Calzón, autores del puente y el artista Eusebio Sempere, y finalmente idearon allí un espacio para aproximar al ciudadano a las más modernas tendencias artísticas.

Aunque la propuesta era quizá demasiado novedosa, sin embargo tuvo una buena acogida por parte de las autoridades municipales, sobre todo porque el obstáculo económico que suponía la compra de las esculturas, quedaría resuelto mediante la donación de las mismas por parte de los autores o de sus familiares, gracias a la amistad que les unía a todos ellos con Sempere .

Sin esta generosa contribución de los artistas hubiera sido impensable reunir semejante conjunto de obras, muchas de ellas realizadas expresamente para el Museo, haciéndose cargo el Ayuntamiento sólo de los gastos de materiales e instalación. El proyecto quedó aprobado en el verano de 1971.

Aunque el Museo se abrió al público en 1972, la inauguración oficial no se pudo llevar a efecto debido a la polémica que desencadenó el montaje de La sirena varada de Chillida, especialmente creada para quedar suspendida de los pilares del puente. La postura que adoptó el Ayuntamiento durante la etapa del Alcalde Arias Navarro, fué la rotunda oposición a que esta obra se colgase del puente, alegando razones de seguridad por el peso excesivo de la misma, sin atender a los informes realizados por los ingenieros responsables, que no tenían ninguna duda sobre la resistencia del paso, llegando a adquirir esta situación una trascendencia política. Como consecuencia de ello, la escultura de Chillida fue retirada en abril de 1973 del Museo y empezó un largo peregrinaje, al que puso fin el alcalde José Luis Alvárez en 1978, tomando la decisión de colgarla definitivamente en su emplazamiento original, tras haberse realizado un profundo estudio de las condiciones técnicas de la obra de ingeniería. La sirena varada, con sus 6.150 kilos de hormigón quedó por fin instalada el 2 de septiembre de 1978.

La colección

La sirena varada, de Eduardo C...

Los artistas representados en el Museo pertenecen cronológicamente a dos generaciones de la vanguardia española.

La primera es la denominada "vanguardia histórica", formada por todos aquellos que, durante los años veinte y treinta, abrieron nuevos caminos frente al arte establecido. Esta representación, pese a la calidad de los autores que la integran -Alberto, González y Miró-, debe entenderse como una muestra simbólica de la gran aportación española al arte del siglo veinte. Mientras Alberto representa a los artistas que desarrollaron su obra en España, Miró y Julio González pertenecen a la vanguardia española en París. Es evidente que faltan figuras capitales como Picasso, Gargallo o Ängel Ferrant. Los organizadores del Museo intentaron conseguir, al menos, la cabeza de Apollinaire de Picasso, pero la delicada salud de su viuda Jacqueline, imposibilitó que se llevara a efecto la donación.

Mére Ubu, de Joan Miró

El segundo grupo está formado por la generación de los años cincuenta, heredera del espíritu vanguardista anterior a la Guerra Civil. En este caso sí se consiguió reunir una importante colección de obras, que como decía la prensa del momento "haría palidecer de envidia a cualquier museo del mundo". Todos los artistas seleccionados eran figuras reconocidas internacionalmente y representativas de las más variadas tendencias de la abstracción española, desde el informalismo hasta el constructivismo y las corrientes geométricas, aunque quizá para ofrecer un panorama completo faltarían obras de escultores tan significativos como por ejemplo Jorge Oteiza.

Mediterránea, de Martín Chirin...
  • Metro: Colón, Serrano (línea 4) y Ruben Dario (la más cercana, línea 5).
  • Autobus: 5, 7, 9, 14, 19, 27, 45, 147 y 150.


Información obtenida del Ayuntamiento de Madrid.

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