El Ayuntamiento de Madrid se situaba en una de las plazas más legendarias de la capital, la Plaza de la Villa. Este espacio, que se encuentra entre la Puerta del Sol y la Plaza de Oriente está formado por las fachadas de varios de los edificios con más historia de la ciudad. Presidiendo la plaza se encuentra el Ayuntamiento, construido a partir de 1644 por Juan Gómez de Mora y terminado por José de Villareal. Junto a éste se encuentra la casa Cisneros, un palacio edificado en 1537 por un sobrino del célebre cardenal Cisneros, Benito Jiménez de Cisneros, y que hoy también forma parte del Consistorio. Frente a éste, la casa de los Lujanes, del siglo XV. Actualmente, el ayuntamiento se acaba de trasladar al edificio de Correos, en la Plaza de Cibeles.
La Plaza de la Villa debe su actual nombre al título de "Noble y leal Villa de Madrid" que otorgó a la ciudad el rey Enrique IV. Hasta ese momento, la plaza recibía el nombre de San Salvador, en honor a la Iglesia medieval de San Salvador que había en el número 70 de la calle Mayor. Vamos a ver uno por uno los tres monumentos más representativos.
Casa de la Villa
Hasta el siglo XVII, una vez trasladada la capital de España desde Toledo a Madrid, esta ciudad no tuvo un edificio propio en el que celebrar las reuniones de su Consejo. Las primeras se hicieron en la Iglesia de San Salvador y más tarde se trasladaron a las casas privadas de las grandes familias. Fue en 1629 cuando Felipe IV concedió licencia al Ayuntamiento para construir un edificio que sirviera de sede al Gobierno.
La construcción de la Casa Consistorial se prolongó durante 52 años. Su fachada está compuesta de dos grandes bloques simétricos de granito y ladrillo compuestos por dos torres y balcones a cada lado de la puerta principal. Sobre ésta, se encuentra el escudo de Madrid.
El edificio, concebido también como Cárcel de Villa, comenzó a construirse a partir de 1644 según un proyecto del arquitecto Juan Gómez de Mora. Tras la muerte de Gómez de Mora en 1648, José de Villareal continuó la obra según el proyecto original. Tras la muerte de Villareal, las obras fueron continuadas por Teodoro Ardemans y José del Olmo hasta 1696.
La Casa de la Villa ha sufrido varias reformas a lo largo de su historia. La más importante la realizó el arquitecto Juan de Villanueva en 1789 añadiendo la galería de columnas que da a la calle Mayor para permitir a los reyes presenciar el paso de la procesión del Corpus Christi.
En 1966 se sustituye la cubierta de teja plana por pizarra, se quitan los revocos y la fachada vuelve a su aspecto anterior de ladrillo visto. Ya en el siglo XX, el arquitecto Luis Bellido construye un pasadizo para unir el Ayuntamiento con la Casa de Cisneros, que el Consistorio compró en 1906 para ampliar sus instalaciones.
Casa Cisneros
A través de un arco que cruza sobre la calle de Madrid, se pasa a la Casa de Cisneros. Este edificio se levantó en 1537 por Benito Jiménez de Cisneros, hijo de Juan, que a su vez, era hermano del famoso Cardenal Cisneros. Su fachada principal da a la calle del Sacramento y luce ornatos platerescos. La parte posterior es la que da a la plaza de la Villa y por donde, hoy, se accede a su interior. De aspecto moderno, se levanta sobre lo que, en tiempos, fueron corrales, cochera, cuadras y dependencias de la servidumbre. Es de los pocos ejemplos de estilo plateresco que posee Madrid, aunque tiene detalles renacentistas en la puerta y las ventanas que se abren en la fachada principal.
De esta casa, vestido con las ropas de su mujer, escapó la noche del 18 de Marzo de 1590, Antonio Pérez, el secretario de Felipe II, acusado de alta traición. El Consejo de Guerra estuvo en ella instalado durante el siglo XVI, cuando también fue residencia del conde de Campomanes.
En 1845, fue dividida en viviendas separadas, naciendo, en una de ellas, el conde de Romanones; en ella vivió y murió el general Narváez, que apoyó el trono de Isabel. En 1915, fue objeto de una intensa obra de reforma y ampliación diseñada por el arquitecto Luis Bellido
Casa de los Lujanes
Es la construcción más antigua de la Plaza de la Villa, no se sabe el nombre de su arquitecto, pero si que fue construida en el siglo XV, es una de las escasas y más antigua obra civil de esa época que aún se conserva en Madrid. Cuenta con una torre de estilo mudéjar. Pertenecía esta edificación a una de las nobles familias madrileñas, la de los Lujanes, como puede verse en los escudos de la portada gótica de la Casa.
Su interior sirvió de prisión a Francisco I de Francia tras su captura en la batalla de Pavía (Italia), en el año 1525 por el Emperador Carlos I.
En la actualidad es sede de la Real Academia de Ciencias Políticas y Morales.